sábado, 23 de noviembre de 2019

FUNDAMENTOS DE ANÁLISIS DE ACEITE


Por: Eduardo Niño de Rivera
Edición: John Amendola Sr.  
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INTRODUCCIÓN:

En la literatura técnica [ver referencias] hay un amplio consenso respecto a la mejor manera de extraer muestras de aceite de los sistemas de lubricación. Se dice con frecuencia que los resultados del análisis sólo serán válidos si se hacen sobre muestras representativas del aceite que hay en el sistema. Una muestra que no sea representativa puede llevar a conclusiones erróneas sobre la condición del aceite y de los componentes que lubrica. Si la muestra está más contaminada que el resto del aceite, por ejemplo, podríamos concluir que los rodamientos y engranes están en peor condición de aquella en la que realmente se encuentran. De igual manera, una muestra más limpia que el resto del aceite puede llevar a la conclusión de que no hay problema con componentes que en realidad están cercanos a una condición de falla inminente. Además, se requiere una interpretación adecuada para darle sentido a los datos brutos reportados en un análisis de aceite.

Ya sea que el personal de la planta tome las muestras o que lo hagan proveedores externos, las muestras deberán ser tomadas por un técnico con entrenamiento adecuado para tomarlas o para supervisar la forma en que se toman. Un análisis de aceite no es una observación directa de La condición de los engranes, chumaceras o rodamientos, los resultados requieren de corroboración y de una interpretación adecuada para poderlos usar como herramienta útil de diagnóstico. Este artículo ofrece orientación práctica sobre la forma correcta de extraer muestras de aceite representativas y sobre cómo interpretar los resultados de las pruebas de laboratorio.


FUNCIONES DEL ACEITE LUBRICANTE.
El aceite lubricante tiene tres funciones básicas:
·         Reducir la fricción de deslizamiento y rodaje en rodamientos, cojinetes, engranes y sellos;
·         Eliminar el calor que se genera en las superficies en deslizamiento o rodaje; y,
·         Proteger las superficies contra la oxidación y la corrosión.

El aceite lubricante reduce la fricción formando una película suficientemente gruesa para evitar que haya contacto directo entre dos superficies en deslizamiento. Esta condición requiere de una combinación correcta de la carga que une a las superficies, la velocidad de deslizamiento y la viscosidad del aceite. Si la película no tiene suficiente grosor, habrá contacto directo metal con metal, provocando picaduras finas (micropitting) y rayones, en los que se desprenden partículas de las superficies en contacto. Aunque en última instancia, estas partículas irán a dar al fondo del depósito de aceite o serán atrapadas por los filtros o los tapones magnéticos, permanecerán suspendidos en el aceite por algún tiempo, provocando desgaste abrasivo o incrustaciones que deterioran aún más rápidamente las superficies sometidas a las cargas de trabajo.



La fricción reducida de las superficies en deslizamiento o rodaje debidamente lubricadas contribuye a mantener la temperatura dentro de niveles aceptables.



Los tres regímenes de lubricación, representados por las imágenes gris (superficies en deslizamiento) y amarillas (lubricante), se definen de la siguiente manera:

Régimen I: Lubricación Marginal. Hay contacto significativo entre las asperezas de las superficies en deslizamiento.

Régimen II: Lubricación de Película Mixta. Solamente hay contacto en los picos de las asperezas

Régimen II: Lubricación Hidrodinámica. La película de lubricante es suficientemente gruesa para separar las superficies en deslizamiento por completo.

Se ha sugerido, sin que se haya podido probar, que los rayones en las superficies se dan cerca del límite entre los regímenes I y II, se trata de un acontecimiento instantáneo. El daño a las superficies que lleva a las picaduras finas (micropitting) ocurre en el límite entre los regímenes II y III. Este es un daño por fatiga que requiere de carga cíclica.

Si el aceite se deteriora por el tiempo que lleva en servicio, por contaminación, por oxidación o por condiciones ambientales adversas, pierde su capacidad para proteger las superficies metálicas contra la corrosión y la abrasión, dañando, por lo tanto, las superficies que debería proteger.

MONITOREO DE LA CONDICIÓN DEL ACEITE LUBRICANTE
El primer paso para diseñar un programa de monitoreo de la condición del aceite lubricante es llegar a un acuerdo claro con un laboratorio debidamente certificado, respecto a la frecuencia del muestreo; los formatos de los reportes y sus contenidos, incluyendo los diagnósticos y demás información que entregarán; Los niveles de referencia aceptables para cada valor que se reporte; y el número, localización, tamaño, especificación de las botellas y el método de recolección para las muestras.

Los valores aceptables para cada variable deben establecerse de común acuerdo entre la planta y el laboratorio en base a los requerimientos de cada máquina.

Los resultados de las pruebas programadas periódicamente y su evolución en el tiempo deben darnos la siguiente información [1[:
·         La condición actual del aceite;
·         El tiempo transcurrido ente cambios de aceite;
·         La presencia de partículas metálicas como indicadores de desgaste en rodamientos, cojinetes y engranes; y,
·         Las tendencias en la frecuencia de cambio de aceite y en la composición de las partículas metálicas y de otros contaminantes mezclados en el aceite.

Cuando se dan condiciones anómalas de operación, como incremento en la temperatura, el ruido o las vibraciones, puede ser necesario realizar pruebas fuera del programa establecido, para determinar la condición en que se encuentran los engranes y rodamiento.

Un programa de pruebas bien diseñado es una forma económica de determinar si las características del aceite y los niveles de contaminación están dentro de los valores aceptables [1] en cuanto a:
·         Viscosidad del aceite a 40°C (también es útil tomarla a 100°C, representativo a las condiciones de operación);
·         Limpieza;
·         Contenido de agua; y,
·         Metales y otras sustancias mezcladas en el aceite.
Si estas mediciones están dentro de los límites aceptables y no hay otras señas de deterioro o daño en los componentes, el reductor de velocidad puede seguir en operación



Un sólo resultado fuera de los límites aceptables no necesariamente implica que algo está mal con el reductor, el problema puede estar en la muestra en sí, de manera que antes de tomar decisiones trascendentales o costosas, es conveniente irse paso a paso para evaluar la condición real de los componentes y para determinar la causa básica del deterioro o de una falla:
·         Comparar el dato anómalo con datos de las otras muestras obtenidas al mismo tiempo;
·         Tomar nuevas muestras para verificar los resultados;
·         Revisar los reportes del sistema de monitoreo de condición (temperatura, ruido y vibraciones);
·         Realizar pruebas más detalladas;
·         Hacer una inspección directa de los rodamientos y engranes; y,
·         Realizar un análisis detallado sobre las causas de falla en engranes y rodamientos.

Aún si todas las mediciones están dentro de los límites aceptables, es importante seguir su evolución en el tiempo. Es necesario, entonces, comparar los últimos resultados con los reportados anteriormente, ya que cualquier tendencia a la alza en una o más variables podría ser un indicador de que los componentes se están deteriorando. La detección temprana del deterioro de los componentes mecánicos nos da oportunidad de hacer correcciones mientras el reductor de velocidad todavía está en condición se continuar en operación, evitando una falla catastrófica y/o un paro no programado.




Además de ser económico, este método es la base de un buen diagnóstico y de decisiones sensatas.

DÓNDE TOMAR LAS MUESTRAS
El aceite que hay en el sistema no es una mezcla homogénea, esto significa que las muestras tomadas en diferentes puntos nos darán fragmentos de información que pueden unirse para darnos un panorama más completo. En la medida de los posible, se debe EVITAR TOMAR MUESTRAS DE zonas que claramente no son representativas del aceite que llega a rodamientos y engranes:
·      Del fondo del depósito, en donde se asientan los residuos metálicos en mayor concentración que en el resto del aceite;
·      Después de que el aceite ha pasado por filtros que eliminan sustancias contaminantes y residuos metálicos derivados del desgaste de las superficies de carga; o
·      Después de que un cambio de aceite.

En depósitos, lo ideal es tomar muestras a la mitad de la profundidad del nivel de aceite y a cuando menos 50 mm de las paredes del tanque y de los elementos giratorios sumergidos en el aceite.

En sistemas con circulación de aceite también se pueden tomar muestras en las tuberías de retorno, antes de que el aceite pase por los filtros. Las muestras tomadas en los codos, donde el flujo es turbulento, son más representativas que las tomadas a través de las paredes de tubería recta con flujo laminar.

Es necesario ser consistente. Las muestras de aceite deben extraerse del mismo lugar y en momentos similares, es decir, 30 minutos después de parar el equipo. Si el sistema permite acceso durante la operación, las muestras deben tomarse una vez que el sistema a alcanzado una condición estable de operación, en que la temperatura de la unidad se ha estabilizado.


CÓMO DEBEN TOMARSE LAS MUESTRAS
Las muestras deben estar libres de contaminación externa:
·         Usar botellas, tubos y otras herramientas que estarán en contacto con el aceite, nuevas, limpias y totalmente secas;
·         Limpiar orificios, válvulas y tapones antes abrirlos o conectarlos;
·         De ser posible, evitar usar los mismos tubos y mangueras para sacar muestras diferentes;
·         Drene y limpie herramientas y equipo antes de reutilizarlo para tomar una muestra nueva;
·         Drene el aceite estancado en tubos y mangueras antes de tomar las muestras; e,
·         Identifique adecuadamente las muestras (equipo, punto en que se tomaron, fecha y hora).

Use Botellas y recipientes que cumplan con las especificaciones acordadas con el laboratorio (material, forma y tamaño)




CONSISTENCIA EN EL TIEMPO
Los orificios y válvulas permanentes (A) permiten una toma consistente de muestras a través del tiempo. estos orificios y válvulas pueden quedar convenientemente colocados en las líneas de retorno o en la caja para tomar muestras representativas conforme a los planteamientos arriba indicados. Si la caja no tiene puertos convenientemente localizados, el problema podría solucionarse con un tubo doblado para que la toma de aceite se realice en el lugar deseado, o se pueden adaptar nevos orificios en posiciones adecuadas de la caja caja                                                                                                                                                                                                                                                                                                               
 
En los sistemas con circulación de aceite se pueden tomar muestras en las líneas de retorno, de preferencia en los codos, en que el flujo es turbulento (B). Se debe evitar tomar las muestras a través de las paredes de tubería recta con flujo laminar (D) o después de que el aceite ha pasado por un filtro (E). Se requieren bombas de vacío para extraer muestra de tuberías  de baja presión.

B

C

D

E
  
También se pueden tomar muestras de los depósitos mediante bombas de vacío, introduciendo tubos rígidos o de plástico a través de los orificios de llenado o de ventilación (C). Desde el exterior de la caja, es difícil controlar la posición exacta del extremo de un tubo flexible, por lo que se debe tener mucho cuidado para evitar que las muestras se tomen del fondo del depósito o cerca de las paredes de la caja. Para tener mayor control y consistencia, el tubo flexible puede adherirse a una varilla rígida que permita colocarlo aproximadamente en la misma posición cada vez que se tomen las muestras.

EN RESUMEN:
LAS TRES CLAVES PARA QUE EL ANÁLISIS DE ACEITE SEA ÚTIL

1.- LAS MUESTRAS. La calidad de las muestras es factor determinante en la confiabilidad de los resultados:
·         Las muestras deben ser representativas del aceite que hay en el sistema:
·         No debe permitirse la contaminación de las muestras durante su recolección; y,
·         El muestreo debe ser consistente a través del tiempo;


B

C

D

E
2.- REPORTES DE LABORATORIO
·         El laboratorio que haga las pruebas debe estar certificado;
·         Los reportes deben contener datos relevantes; y,
·         Los límites aceptables para cada variable deben fijarse conforme a los requerimientos de cada máquina

3.- INTERPRETACIÓN.
·         Si todas las variables están dentro de los límites aceptables y no haya otras evidencias de condiciones anómalas, el redactor de velocidad podrá continuar en operación;
·         Una sola lectura fuera de los límites establecidos debe ser corroborada antes de tomar nuevas medidas;
·         El análisis de aceite es una observación indirecta útil para orientar las decisiones inmediatas pero los resultados deben ser respaldados por la observación de otras variables, como la temperatura, el ruido y las vibraciones, antes de comprometerse con decisiones trascendentales o costosas; y
·         Las tendencias a la alza en los valores reportados a través del tiempo son indicadores del deterioro inicial de los componentes mecánicos. Se pueden evitar reparaciones costosas y paros inesperados si se atienden las causas básicas del deterioro mientras el reductor de velocidad todavía está en condiciones aceptables para la operación.


CONCLUSIÓN:
La importancia del análisis de aceite va más allá de indicar si está en condición apta para cumplir con su función como lubricante, el aceite capta líquidos o solidos que pueden venir del exterior o pueden generarse dentro del reductor de velocidad por el deterioro de retenes, sellos, rodamientos, chumaceras, engranes y hasta la misma caja. Más aún, las discrepancias en los datos y las tendencias en el tiempo de las variables reportadas son señal de deterioro incipiente en los componentes mecánicos. El análisis de aceite es, por tanto, un buen indicador del estado de salud del reductor de velocidad. Sin embargo, este análisis no es una observación directa de la condición real de los componentes; es útil y económico como observación no-invasiva que puede darnos confianza para continuar operando mientras las mediciones permanezcan dentro de límites aceptables y no haya otras señales de problemas en el reductor de velocidad, o puede dar aviso preventivo de condiciones anómalas en desarrollo. Sin embargo, antes de emprender acciones trascendentes o costosas, debemos confirmar los diagnósticos mediante otros métodos de monitoreo de condición o mediante la observación directa de los componentes.


Referenciase



domingo, 20 de octubre de 2019

GERABOX INSPECTION FOR NON-EXPERTS



  By: Eduardo Niño de Rivera         
  Edition by: John Amendola Sr      
 Artec-Machine Systems      


INTRODUCTION
We tend to think of gearbox inspections as a thorough examination of all the components of a gearbox performed by a specialist. Although the final diagnosis and the recommended course of action should be performed by specialists, unusual noise, a change in vibration patterns or a sudden increase in temperature may require an immediate inspection of gearbox components. If time, cost and/or not having a specialist available make it necessary for plant personnel with limited experience to carry out the inspection, obtaining useful data to convey to the specialists requires planning, preparation and following proper procedures. This article offers advice to non-specialists on how to carry out an onsite gearbox inspection to obtain the maximum benefit out of it.

BACKGROUND
The first level of inspection should come from maintenance and production personal in daily contact with the gearbox. After an initial run-in period, a gearbox will settle into a “normal” operating behavior, displaying steady levels of noise, vibration and temperature. Ideally these levels are measured and monitored regularly, but this is often not the case and it is up to the plant personnel to be familiar with what the normal operating condition “feels like” and to report when the machine does not seem to feel well.

ROUTINE INSPECTIONS:
Whether the condition of the gearbox is being monitored or not, whenever plant personnel are near a gearbox, they should look for and report any sign of distress:
·         Keep the casing clean. A gearbox covered in dust will lose heat dissipating capacity and it will operate at a higher temperature, reducing useful life of gears, bearings, seals and lubricating oil;
·         Listen and touch to the gearbox. Noise, vibration and temperature should always be within acceptable levels;
·         Check the level of the lubrication oil, it must always remain within the level indicated by the manufacturer. If it needs regular replacement, check for leaks and high operating temperatures;
·         Look for signs of overheating, like smoke coming out of shafts or seals, discoloration of metal components, burnt paint, surfaces too hot to touch or water evaporating too fast when sprinkled on bearing housings or shafts;
·         Look for oil leaks in seals, gaskets, mating surfaces and throughout the circulating oil system;
·         Check tightness of bolts on the base, housing split and bearing side plates;
·         Check for sings of displacement between adjacent components (gaps, cracks in paint, markings on surfaces).

These simple habits can have a great impact on the time between repairs and provide waring for potential failures. An inspection can then be scheduled and prepared for, avoiding costly unexpected shutdowns.

VISUAL INSPECTION OF GEARS:
Ideally, visual inspections should be conducted by a specialist, but under certain circumstances, such as a sudden change in temperature, noise or vibrations, a non-specialist must perform a visual inspection. The following are recommended practices for a fast and thorough inspection that may lead to well-informed decisions regarding the immediate course of action.

GATHER INFORMATION:
It is always a good practice to gather as much information as possible, specifically, name plate data, drawings and manuals that should have been provided by the manufacturer. The other important source of information are the observations, data and reports that made the inspection necessary. The combination of these two sources will provide an idea of the size and nature of the task ahead.

OUTSIDE INSPECTION DURING OPERATION:
If possible, the gearbox should be observed during operation to check for:
·         Cleanliness;
·         Noise;
·         Vibrations (if the proper equipment is available);
·         Signs of overheating (take temperatures if possible);
·         Casing integrity (look for cracks or oil leaks);
·         Bolt tightness;
·         Signs of displacement relative to the base;
·         Signs of displacement between mating parts;
·         Oil levels;
·         Oil samples and temperatures (if accessible);
·         The condition of the circulating oil system (pipes, hoses, ports, valves, gages, pumps, etc.);
·         The condition of sensors and electric connections;
·         Spray a soap in water solution into the base, the solution will start bubbling if the base is not set properly on the baseplate or the foundation, a condition known as soft foot.

PLANNING:
Discuss with the specialists that will provide the diagnosis and recommendations, what data and other information will be required and how it must be presented. The working plan should include:
·         The objectives of the Inspection (what will be delivered, data, information, reports);
·         Complying with safety protocols;
·         Special tools and equipment required;
·         Personnel requirements (numbers and skills);
·         Machine down time allocation;
·         Clean space required;
·         Tasks to be performed (personnel, tools, time and sequence).

OUTSIDE GEARBOX INSPECTION WHEN STOPPED:
Once the gearbox has cooled down, further inspection may take place. Start by making sure that all safety protocols are in place, then thoroughly clean the casing to ensure that no dust or other contamination can fall into the gearbox when the inspection plate or the cover are removed.

Make sure the necessary brakes are applied to the motors and the machine to prevent them from running loose once they are disconnected from the gearbox. Mechanically disconnect the gearbox from the motor, the brake and the machine to allow the gearbox shafts to rotate freely.

MEASURING END PLAY:
Place a dial indictor on a fixed surface with the stylus touching the shaft’s end face, push the shaft into the casing with enough force to make sure it is placed as far as it can go and slowly rotate to make sure the bearing balls or rollers make proper contact with their races, set the dial indicator to zero, pull the shaft out as far as it can go and rotate to measure proper ball or roller contact, record and compare the reading with the end play specified by the gearbox manufacturer.





MEASURING BACKLASH:
It is not usually necessary for this type of inspection, but it is good practice to keep track of backlash evolution over time as an indicator of bearing and tooth wear. If the maintenance manual provided for the gearbox includes a backlash specification and a way to measure it, follow the procedure outlined in the manual and compare your measurement to the manual’s specification. If there is no backlash specification, it can be measured by clamping a straight edge to the shaft coupling and measuring how much the input shaft can freely rotate when the output shaft is held in a fixed position (TIR). Ideally it is measured at the pinion’s pitch circle diameter. In order to be able to compare consistent date obtained at different times, the measuring procedure and measuring position must be the same on every inspection.



VISUAL INSPECTION:
Before removing the inspection cover or the casing top, make sure the casing and its surroundings are clean and no dust or other contamination may fall into the gearbox once it is opened; remove all contents from your shirt pocket to prevent them from accidentally falling into the gearbox; and go through the check list of required tools, equipment, available space and personnel.

Remove the inspection cover following the manufacturer’s instructions. If the instructions are not available, slowly loosen the bolts in a crossed pattern to evenly release the pressure from the cover. Always use the supplied separating or lifting threaded holes and remove the cover perpendicular to its support surface to avoid damaging the cover or the casing. Take care not to allow gaskets or sealing compound to fall into the gearbox and do not allow the cover to swing, putting people and equipment at risk.

Photograph courtesy of Artec-Machine Systems.

In many gearboxes, the contact surfaces of all gear teeth are in plain sight when the inspection cover or the top of the casing are removed, in others, a borescope may be required to see some of these surfaces. Although a non-specialist may not be able to recognize the type of damage or what caused it, it is usually not difficult to see wear patterns, pitting, cracked teeth, scratches, rust or other damage to the gear teeth. Their description and photographs can be sent to the specialists for analysis and recommendation.

In some cases, the contact patterns obtained during original assembly at the manufacturers plant are still visible, if not, a new no-load inspection may be done (details will be covered in a future article).

It is important to learn if the gear teeth are case hardened or thru hardened. This information should be noted on the gear data sheets or drawing. If information is not available a measured check can be done with a hardness checker on the end of the tooth face very near the surface or top land of the tooth. Otherwise a simple hand file passed of a tooth tip is a fair way to compare. Hardened surfaces do not scratch easily. This simple test provides the inspector an indication of tooth wear. Thru hardened gears will polish over time and initial macropitting may be tolerated for continued use with periodic inspection of the trended nature of the surfaces. If the pits grow spalling will develop an indication that the gear is failing.

Macropitting in case hardened gears are more critical and can quickly lead to rapid deterioration of the surface. Hardened surface gears can develop different surface distress such as micropitting or scuffing which may be an indication of inadequate load distribution due to bearing wear, structural support, misalignment, or changes is external load or environmental conditions. Corrective action may arrest the distress and if the damage were not severe, the gear may remain in operation.

KEEP A LOGBOOK:
It is important to keep records of the condition of the gearbox and all its components, as well as of all the activities performed on it. When possible take photos of the rotor elements and bearings and archive their respective condition into the report for future comparison.

Should the anomalous operation continue after finding no evidence of damage, a specialist must be called in to do a second inspection as soon as possible.

REPLACING THE COVERS:
Ideally, a maintenance manual with instructions to close the gearbox would be available, otherwise, the procedure to remove the inspection cover or the top of the casing should be followed in reverse sequence. In the Process DO NOT:
·         Bang any items;
·         Allow foreign objects or matter to fall into the gearbox;
·         Damage any dowel pins.

Make sure all bolts and lubrication connections are properly tightened; filters, gaskets, sealing compound and seals are in place; and all instruments are working in order.

START UP:
Again, follow the manual’s procedure when available (this topic will be covered in a future article)

SUMMARY:
A sudden increase in noise, vibration, temperature or metal debris in the oil may warrant an immediate inspection of the gearbox. Time, cost or non-availability of an expert, may make it necessary for plant personnel with limited experience to perform a visual inspection of the gear teeth condition. Getting the most of such an inspection requires good communication with the expert that will do the final analysis and recommendation, and proper planning, preparation, execution, and record keeping. Finally, there is no substitute to following sound maintenance practices and common sense to perform these tasks in a safe and productive manner.


REFERENCES